El futbol femenino y yo
¡El futbol femenino y yo! Nací en la capital del futbol femenino mundial: Portland, Oregon. A unas millas del estadio más emblemático en soccer female: Providence Park.
Los deportes en Estados Unidos son una pasión heredada por generaciones pero además son adoración absoluta, pero también absurda. No se entiende la ideología gringa asociada al éxito deportivo histórico.
Sin embargo, Portland es una ciudad que tiene pocos equipos profesionales, porque no tiene equipo de MLB es decir de la liga profesional de béisbol, ni de NFL.
Entonces el soccer se lleva mucho del amor deportivo de la ciudad, tiene dos equipos, los Timberland de la MLS, pero sobre todo, tienen a la máximas ganadoras de la NWSL: Portland Thorns. 3 veces campeonas de la liga.
El niño que quiso ser futbolista
Y claro: el niño que quiso ser futbolista pero, literal, se chingó (perdón) la rodilla. Desde los 5 años mi madre me llevaba a los campos de futbol a entrenar, la pelota y yo fuimos los mejores amigos por muchos años.
Pero una rotura de ligamento cruzado en la pierna izquierda, ACL, acabó con mis sueños. Hoy en día muchísimas futbolistas se recuperan de esa lesión, su rehabilitación les lleva de 9 a 14 meses. En mi caso la lesión no tuvo compasión de mí y daño mis ligamentos de forma “permanente”. Al menos para la practica del futbol.
Sin embargo, crecí viendo a las Thorns y por consiguiente al equipo nacional más ganador de la historia: Las USWNT. Los Estados Unidos es la selección más ganadora, su palmarés es impresionante e irrepetible en futbol con 5 medallas de oro olímpicas y 4 veces siendo campeonas del mundo.

El futbol femenino y yo
«Los sueños se cumplen». ¿Cuántas veces hemos leído la frase? Decenas o cientos. Y sí. Pero hay que trabajar, muy duro y muy tercamente. La necedad a veces paga sus frutos.
El futbol femenino y yo. ¡El futbol femenino, las USWNT y yo! ¿Un sueño? Sí. Desde pequeño amaba ver a este equipo de futbol, muchos años viajé por muchas ciudades para verlas justo cuando fueron campeonas del mundo en Canadá 2015, era pequeño pero recuerdo perfecto el mágico juego de la final vs. Japón.
Los goles de Carli Lloyd, pero yo siempre fui —y sigo siendo—un enloquecido del maravilloso juego de Tobin Heath. Súmele Alex Morgan, Hope Solo, Megan Rapinoe, Julie Ertz, Lauren Holiday, Morgan Brian y más.
¡Las he visto ganar todo!
Pero hoy: ¡Las vi en el Sofi estadio ante más de 32,300 personas y yo escribiré las notas de varios medios! (NWSL en español y francés. UEFA en inglés y alemán. Adidas football inglés y alemán).
¿Qué hace usted con sus sueños? Yo he berreado cuando no los cumplo. He chillado por la frustración enorme de no haber asistido a los Juegos Olímpico de París por un tema personal.
Lloré durante días, porque esa cobertura era mía, la trabajé durísimo. Pero la salud de mi abuela —y sobre todo Dios—decidió otra cosa.
Pero trabajé y me aferré.
No te rindas
Aquí: Al pequeño Ál de 11 y 12 años que se orinaba en los pantalones por el terror de pasar a leer al frente del salón.
Al niño tímido e introvertido que tuvo que dejar el colegio por bullying.
No te rindas. No claudiques. Los sueños si son para ti serán para ti, para mí. No me rendí, trabajé durísimo, terminé mis estudios universitarios, logré las certificaciones de idiomas porque hoy en día es indispensable hablar más que inglés.
Por dicha, y por el trabajo incansable de mi madre, he sido una persona privilegiada que he podido estudiar. Sí. Pero también un necio, un obsesionado por el éxito. No tengo tolerancia al fracaso, no sé perder, no me gusta que no me elijan si siento que soy el mejor.
Gracias futbol femenino
Ál, pequeño ratón de cola rosada: Lo lograste. Es el inicio de una larga carrera como comunicador de futbol femenino. Del deporte más visto en el orbe. Eres un terco y testarudo, pero está bien, lo hiciste.
Me debía estas letras.
Sin embargo hoy con inmenso cariño, amor, admiración y agradecimiento mi día y mis letras en todos los medios que me tocó escribir son para: Ag que me ha acompañado en los días recientes y en quien veo, percibo un ser humano majestuoso, vulnerable pero inmensamente brillante y amoroso. Gracias. Gracias es poco.
También a María Cecilia, por ser mi compañera de dichas y desdichas que nos provoca el Real Madrid. Gracias, madridista. Te quiero.
PS. ¿Por qué escribo de mí y mis experiencias? «Eres un narcisista».
A quiénes me mandan esos absurdos mensajes en X, ¿pues de las experiencias de quién quieres que hable?, ¿de las del vecino? Obvio expreso con respeto mi sentir, lo hago con cariño y buscando comunicar buena vibra. No tengo más intención que eso.
Gracias a quienes me leen.
Las imágenes son de USWNT.