
Ahora en el concurso lejos de todo lo contrario, ningunean a los concursantes dando más protagonismo a los miembros del jurado, quienes seguro llevan el pinganillo para soplarles cuando deben cabrearse, emocionarse o levantarse y cacarear si hace falta.
Por otro lado tampoco estaba previsto filmar la vida de los concursantes fuera de las galas, y ahora tienen reportajes hasta con los familiares para llenar más horas de la parrilla. En fin, aquí reside el factor equis de la audiencia.