
Cansada ya de cotorrear en televisión, Karmele Marchante ha cambiado los chismes por la caza y la pesca para ganarse el pan que se lleve a la boca. Osada ella, dada su reconocida fobia al sol y la arena.
Quién será el superviviente que tras una convivencia crispada con ella, le reproche... ¡qué te calles, Karmele!