
Sydney Tamiia Poitiers interpreta a una agente del FBI (Carrie Rivai) encargada de poner orden en la enrevesada trama de persecuciones y ajustes de cuentas que se dan en el emocionante primer episodio de la serie.
Ya en los títulos de crédito la vemos en bañador practicando surf. Después de una ducha al aire libre entra en su casa donde la espera una rubia (su pareja) en la cama. "Cariño, tengo que irme al trabajo" dice mientras carga una pistola y la enfunda.
No es habitual ver a personajes lésbicos protagonizando series en Estados Unidos. Esperamos que Carrie sea un ejemplo a seguir. Quién sabe, igual alcance los niveles de popularidad de su tocaya Carrie Bradshaw.