
Es la primera vez que Azerbayán participa en Eurovisión y, por lo que se puede apreciar, parece que han entrado con ganas de dejar una profunda huella en el festival.
Esta pareja, que para definirla en una sóla palabra habría que acuñar una mezcla como queerabolous, ha presentado una canción que de por sí también tiene bastante gancho.
El guitarreo "niumetalero" se mezcla con los extremos esfuerzos vocales de los dos cantantes, cuyos trajes imitan a un ángel y un diablo. Más modernos que la leche, allí en Azerbayán.