
El Sònar del 2004 se hizo eco de una moda que arrasa en nuestro país: el fenómeno del tuning. La personalización compulsiva de vehículos protagonizó la campaña del 2004. Los tuneros reflejan su identidad a través de los bajos, alerones y demás complementos con los que 'adornan' su coche.
La creatividad e ilusión de los jóvenes, que invierten sus pocos ingresos en distinguir su coche, para convertirlo en una auténtica 'obra de arte' sobre ruedas.
Todos los tuneadores del Sònar 2004.