
El hermano que tradicionalmente nos tenía acostumbrados a estas "meadas fuera del tiesto" era paradójicamente el más joven de los dos, Harry.
Desde su real infancia Harry ha protagonizado algunas de las borracheras más famosas del Reino Unido, siendo retratado por multitud de paparazzi deseosos de captar cómo se echaba a perder el crío.
Más tarde comprobaríamos, gracias a él, que el dicho de que el alcohol deja enano era una historia de la Reina Madre para que nadie tocara su botella de Marie Brizard.