
El fútbol puede llegar a ser muy estresante. Y ante tanta euforia contenida, hay que echarla por algún lado.
Gracias a momentos como éstos, en los que es necesario liberar tensiones, es cuando algunos futbolistas nos descubren lo bien dotados que están. Sólo hay que ver a Henry. Qué boca, qué músculos, qué tableta de chocolate con leche... ¡qué todo!