
Ya sabes que detrás de esta cara de malote se esconde una bailonga desinhibida. Aquí lo que más ha gustado es su bigotito -también el de abajo- y que sin llegar al 1'80 se pueda convertir en un icono marica. Aunque a estas alturas nadie pondrá en duda que este chico pide un buen empujón, y no en su carrera, que parece que ya está muy bien orientada.