Chueca.com

Buscador

 
Buscador ofrecido por Google

galería

El precio de su cuerpo

Desde aquí, no podemos por menos que agradecerle que haya decidido lucir su cuerpo públicamente. Si no, no podríamos recrearnos la vista cada noche, y ver algo más allá que simples discusiones matrimoniales.

Un cuerpo aceitoso y musculado por el que muchos hombres -según el propio Rubén Sanz- le han intentado pagar y sobornar. ¿Cuánto le habrán ofrecido por esas proposiciones sexuales indecentes?