
Compañero de oficio, Santoro cambió el periodismo por la interpretación sabiendo que haría todo lo posible para llegar a triunfar.
Aunque sus comienzos fueron de lo más modestos, en pequeñas series brasileñas (su país natal), poco a poco fue ganando fama.
Así, con cara de inocente y de no haber roto un plato pero con un enorme atractivo, pudimos verlo protagonizando junto a Nicole Kidman uno de los anuncios más caros de la historia, el del perfume Chanel nº5. Por esto, pasó a ser considerado el nuevo Tom Cruise brasileño.