
Los escándalos de la que fue la heredera más orgullosa de su condición y publicó un libro didáctico sobre cómo ser una "perfect heiress", contrariaron tanto al patriarca de los Hilton (Conrad Hilton, al que ella llama simplemente 'Grandpa') que decidió negarle los más de cuarenta millones que iba a recibir tras su fallecimiento.
Paris, ante este desplante, señaló: "Estoy desarrollando un proyecto para tener mis propios hoteles, casinos y clubs, además quiero entrar en el negocio inmobiliario. Es una locura siendo tan joven hacer tantas cosas". Para que digan que las rubias son tontas.