
Y ya puestos a interpretar y a meterse en el papel, Natalia tenía que hacerlo hasta el final. Por eso durante la peli, Natalia Mateo tuvo que vivir la experiencia también de una primera escena de sexo lésbica.
Natalia ha reconocido que le costaba pensar en una situación así. "Encima, rodeada de más de cuarenta mujeres de figuración, acostadas en silencio en sus camas, mientras nosotras gemíamos sin parar".
Pero al final, Natalia lo acabó considerando como una experiencia de los más placentera.