
Fueron cinco días de convivencia. De ocio y placer, previos a la gala, donde seguro que algún que otro de los candidatos se dio algo más que un capricho con sus compañeros.
Y tras unos días de relax, llegó el gran momento. Todos los candidatos pusieron su carne en el asador para ser el mejor. Y al final, Carlos Melia se impuso a los demás, seguido muy de cerca por un británico, Mark Edward Carter.