
El glamour tardó poco en apoderarse de este chico. Desde entonces, lo hemos visto de muchas formas. Con pelo largo, corto, rapado, con trezas, engominado, despeinado... Sus estilistas se lo curran muy bien, la verdad. ¿Les pagarán un 'extra' por cada nuevo look? Con lo que cuesta innovar.
Por si alguno aún no se ha enterado, el grito en peinados es ahora el rubio platino. Pero no vale un rubio cualquiera. Tiene que ser el rubio de los Beckham.