
Hacía tiempo que la imagen de Beckham pedía un cambio. Y más, sabiendo que ya sólo le quedan unos meses en nuestro país para marcar tendencia. Ya era hora de volver a dar la nota.
Esta vez ha dejado de lado sus estrambóticos tatuajes por otra de sus debilidades. Su pelo. Y es que en sus mechas ya se asomaba la raíz.