
"Me gusta cambiar, y con el pelo corto tenía ganas de hacerlo, aunque todos se han metido conmigo", dijo el propio Beckham. Y para ser sinceros, no ha estado muy acertado con este nuevo peinado que se ha puesto.
Parece que cuesta acostumbrarse a ese rubio tan rubio. Por eso, le aconsejamos un cambio radical. Unas tijeras y unas buenas manos hacen milagros. Y si encima, le acompañan un buen fajo de billetes...