
Cansado ya de tanto chupar banquillo, Saviola necesitaba un cambio. Y como decía Teresa Viejo, si quieres cambiar, ha de ser un "cambio radical". Y Saviola así lo hizo. Del azulgrana al blanco impoluto; de la camiseta de un grande a otro grande; y de la afición culé a la afición merengue.
En esto del fútbol, lo importante es golear. Que para eso es lo que da dinero. O eres como Beckham o si no, más vale que metas goles. En la portería, eso sí. Y si para ello, te tienen que llamar chaquetero...