Los mas feos
Alan Cumming
Cayetano Martinez de Irujo
Una noche de lujuria y desenfreno la puede tener cualquiera, pero si eres famoso tienes que tener cuidado de dónde te metes, si no quieres que un objetivo te pille haciendo lo que no debes. A pesar de ello, hay algunos que no se han aprendido la lección. Nos referimos a Cayetano, por supuesto, cuyo calentón le debió de animar a meterse en el local, sin percatarse de si había algún mirón a la vista. Quién le iba a decir que liberar "tensiones" le traería tantos disgustos.