
Martín no suele llevarse el trabajo a casa, "nunca hago tríos con mis parejas. Con mi novio actual no tenemos una relación abierta. A él le parece bien mi trabajo, me ha conocido así y me quiere cómo soy". Tampoco exige los maromazos a los que está acostumbrado, "el listón lo pongo en gente que me dé morbo o pueda mantener una conversación mínimamente interesante".
Otra de las condiciones de su trabajo es que suelen ponérselas grandes, pero a Mazza poco le importa el tamaño, "lo que importa es la química que tengas con la gente, el buen rollo, que haya feeling".