
Su imagen de sex symbol y conejita hicieron que el andrógino de Marilyn Manson llegará a besar el suelo que ella pisaba.
Tras siete años de estar juntos, se casaron y en menos de un año de tirarse los platos a la cabeza, ya estaban separados. Y todo por según Dita, "diferencias irreconciliables", de ésas que te impiden entrar recto por la puerta.