
Llevar ropa de marca no implica que ésta sea lo mejor de lo mejor. No todo lo que es Versace es bonito. Y si no, sólo hay que ver a Carrey.
A pesar de que su cuerpo, gracias a su ropa de Versace, se habrá revalorizado un poco más, su atuendo no se puede decir que esté precisamente a la última moda.
Por eso, más que vestuario parece un disfraz en el que Carrey representa a un hombre gay, al más estilo mafia italiana, pero con pluma.