
La nueva fase petarda no acerca más a Dover al público homosexual... porque el listón "gay-friendly" ya estaba muy alto. La imagen andrógina de Cristina Llanos ya había hecho de ella un icono lésbico y de hecho vive en Chueca. La nueva imagen más sofisticada del grupo y el carácter dance de muchas de las canciones (y siguiendo siempre los estereotipos más peregrinos) les acercarán a las discotecas gays de público masculino.