
Raúl Castelló / 27-05-08
La estrella rusa, Dima Bilan, se proclama ganador del Festival de Eurovisión 2008 y consigue llevarse a Moscú la celebración del próximo 'Eurovision Song Contest', además de un 'precioso micrófono de cristal checo', ideal para ponerlo encima de la taza del wc.
Dima se distanció más de 40 puntos de sus adversarios más directos, Ani Lorak por Ucrania y la genial Kalomira por Grecia; en una gala marcada por los tópicos eurovisivos, tan tradicionales como el propio festival, sobre el 'vecinismo', el sistema de votación y los rumores de plagio.