
Hablas sobre salidas del armario, alguna escena de sexo... ¿Tienes miedo de que tus letras, explícitamente gays, puedan cerrarte las puertas de un mercado más amplio?
No tengo miedo porque mis letras hablan de sentimientos universales, están escritas desde mi punto de vista, que implica que soy gay, pero creo que mucha gente puede sentirse identificada, igual que yo me puedo sentir identificado con lo que escriba un autor heterosexual. Al fin y al cabo los sentimientos son los mismos, lo que cambia es la forma de contarlo.
Por otra parte, no recuerdo haber escrito nunca sobre salidas del armario, sobretodo porque ese no ha sido un punto en el que yo me haya identificado nunca. Jamás he estado metido en ningún armario si no ha sido para jugar al escondite cuando era pequeño. La canción 'Techno triste', por ejemplo, habla del refugio en la noche, los afters, el miedo al mundo real, pero no necesariamente por ser gay.