
De su gran afición a los deportes, especialmente el béisbol, Chad White se ha curtido unos músculos y un cuerpo como pocos modelos tienen. Por no decir ninguno.
De ahí que esas imponentes diferencias con otros grandes modelos hayan hecho que las mejores firmas se lo rifen para convertirlo en el eje central de sus campañas.
Por todos estos motivos, en 2006, Chad fue elegido como el mejor modelo del año, superando a otros grandes como Eugen Bauder, Andrew Cooper y Vincent LaCrocq.