
El desfile, de lo más candente, supo combinar lo erótico de unos calzoncillos ajustados con la imaginación y la personificación de las fantasías, a través de máscaras y capas, al más estilo superman.
Y para los más clásicos y tradicionales continuaron subiéndose a la pasarela y aguantando el paso de los años, los inolvidables pijamas que te tapan de la cabeza a los pies. Ahora también en versión corta.