
Sergio Arribas / 30-7-2007
Chicos perdidos, lugares vacíos. El cruising nació con la finalidad de satisfacer las necesidades sexuales en una época en la que la homosexualidad era algo oculto o incluso penado por la ley. Aunque en la actualidad la aceptación de los gays es cada vez mayor, las zonas de cruising no han sido abandonadas, si no todo lo contrario...
El silencio de encuentros furtivos, la sensualidad y la sordidez del placer inspiran este reportaje de moda.