
Ana Locking presenta un hombre atrevido pero distinguido. Para el hombre propone arriesgados trajes sastre con vaporosas camisas que se alargan progresivamente hasta la rodilla, acompañadas con elegantes y rompedores sandalias de dedo o zapatos. Aunque no olvida los shorts y tobilleros para vestir a un hombre de traje chaqueta.
El hombre que Ana viste no es extravagante o 'fashion victim', es adicto a la moda, a las camisas de raso y bermudas bajo levitas y chaquetas de esmoquin. Elegancia llevada a la vanguardia, con un marcado estilo personal.