
Calvin Klein es todo un negocio. Y no sólo por ser la primera firma de ropa interior de hombre y mujer.
Sus perfumes son unos de los más inhalados en el mercado de los olores. Sus aromas, ahora también unisex, se han convertido en el regalo por excelencia del consumismo social.
Además, al igual que con sus calzoncillos, sus perfumes han contado siempre con cuerpos que dan ganas de algo más que olerlos.