
Desde que la cinturilla de Calvin Klein se hizo internacional, la marca no ha cambiado demasiado. Los mismos tejidos, los mismos cortes y las mismas líneas se repiten año tras año. ¿Qué es lo que tienen entonces los calzoncillos de Calvin Klein que tanto gustan?
Será su comodidad, será su calidad o serán sus modelos que saben vender a la perfección la ilusión de que unos Calvin Klein sienten tan bien como a sus maniquíes de carne y hueso.