
Si Birgit Prinz es la que mete los goles, Renate Lingor es la que le da los pases perfectos para meterlos.
Idgie, como la llaman sus compañeras, es la referencia del equipo, el cerebro. Todo el juego pasa por ella gracias a su exquisita técnica con el balón.
Su palmarés es envidiable: campeona del mundo, tres veces campeona de Europa, y ganadora de seis ligas y seis copas alemanas, dos Copas de la UEFA y dos medallas de bronce olímpicas.