Prometo no volver a pisar una sauna ni un cuarto oscuro. Ni siquiera hacer cruising en parques y lugares públicos. Prometo no ir en busca del amor de mi vida en los lavabos de un centro comercial. Y dejar de ser la facilona del chat y borrar mis perfiles de "sólo sexo".
Para este nuevo año me planteo, tomar las doce uvas con mi media naranja definitiva.