
Mark Simpson, más allá de la obviedad de los atributos físicos de Kaká, que por cierto, no es tan guapo, habla del "sporno" como un nuevo género a medio camino entre el deporte ("sport") y el porno. En entrevista con la revista gay Out, declaraba: "Los atletas usan elementos de pornografía gay en la imagen pública que ellos mismos trabajan".