
Mucho menos apetecible es su condición religiosa, casi incompatible con el mundo de las cremas anti envejecimiento y con la modernidad en general. Porque si todo te lo da Dios, ¿qué haces posando para marcas que los demás no podemos pagar? Y Kaká es de los religiosos de verdad. Pertenece a la Iglesia Renacer, asegura que Dios guía su camino, escucha sermones en la radio y recibe formación teológica on-line. Cuando se desnuda en el vestuario siempre contempla en su taquilla una placa con la inscripción "Dios es fiel" y asegura que al retirarse le gustaría dedicarse profesionalmente a la religión.