
Suyas son las corrientes de los ríos. Las dominan como nadie. Los piragüistas son otros que cuando se enfundan en unas mallas ajustadas dejan al descubierto un cuerpo de escándalo. Y si se las quitan, ya no digamos.
Aunque es un deporte en el que lo que más se ejercita son los brazos, hay otras partes como el culo y las piernas que también acaban cogiendo una buena forma. Y para corroborarlo, sólo hay que ver a nuestro piragüista más destacado, David Cal.