
¿Te imaginas ir a una atracción de feria y que una chica así se encargue de que te quedes bien sujeta al asiento o que compruebe si tu altura es la suficiente como para poder montarte en lo último en barracas?
Pues quizá no tengas que imaginar tanto. Igual los feriantes apuestan por una así para conseguir multiplicar sus beneficios. Y seguro que entonces las barracas darán algo más que vuelta y media.