
Lindsay Lohan tocó techo. La actriz y cantante decidió ingresar en un centro de desintoxicación de Malibú. A pesar de que ya llevaba tiempo en terapia para curar sus adicciones, esta vez prefirió ser ingresada.
En la actualidad, y después de casi un mes de reclusión, Lindsay sigue un programa de rehabilitación exterior y porta una tobillera que controla sus niveles de alcohol.