
El cambio al género dramático no suele sentar muy bien a Woody Allen. Dividió al público con 'Match Point' y parece que repetirá hazaña con 'Cassandra's Dream'.
Aunque el planteamiento de la historia y la espléndida técnica del autor consiga que el filme parezca muy interesante, pierde fuelle con cada minuto de visionado. Los personajes representan roles rígidos de conducta -pese a los severos giros argumentales a los que Allen nos tiene acostumbrados- que al final sólo hacen posible identificar la película como una moralina un poco trasnochada.
El guión tampoco destaca por su originalidad, cosa también muy característica del cine de Allen. Es por ello que el peso del filme resida en la notable actuación de los intérpretes, entre los que merece la pena destacar a la debutante Hayley Atwell, que ha desarrollado su carrera hasta el momento en los teatros del Reino Unido.