
Como ya hemos visto, además de realizador cinematográfico y escritor, Bruce LaBruce también tiene una amplia experiencia como fotógrafo, donde de la misma manera exterioriza todo el fetichismo y lascivia que exuda por cada poro.
Sus trabajos fotográficos se pueden diferenciar en dos tipos: los orientados a la publicidad y sus trabajos artísticos. Lo curioso viene cuando se intenta diferenciar unos de otros. La mayoría de las fotografías publicitarias son tan inquietantes que parecen artísticas y las artísticas demuestran una exigencia formal tan pop que podrían "anunciar" una infinidad de productos.