
Sergio P. Sanjuán /12-9-2007
La reciente discusión en EE.UU. sobre la unión matrimonial de homosexuales ha motivado una película cuyo lema es del típico estilo "los gays también tienen derecho a respirar". El film defiende esta tesis fomentando otra serie de discriminaciones de tipo racial, machista, contra los gordos, los acentos extranjeros etc., haciendo de la película una españolada cercana a aquel Jose Luis López Vázquez que se travestía para ligar con las suecas.
Los golpes de humor, que serían casi pasables dentro de una película menos ofensiva, están tristemente cada vez más lejos de 'Little Nicky', incluso por debajo de 'Cincuenta primeras citas'. Aparte, la película se hace pesada, ya que si su discurso moral ya es pésimo, peor es el visual.