
De todos es sabido que Disney es una de las mejores fábricas de marketing del mundo. En cuanto se lanzó la serie, ya salían objetos promocionales y todo tipo de merchandising, disfraces oficiales de Hannah, karaokes y hasta un juego para la videoconsola Nintendo DS.
En la película vemos a un padre que señala, llevando una peluca rubia como la de la foto, que "Hannah es un referente para sus hijas". Los padres americanos fueron capaces, incluso, de disputarse entradas para el concierto 'Best of both worlds' al más puro estilo Chueca, con una carrera de tacones que vemos en la película y que no tiene ningún desperdicio. Eso sí, muchos cayeron (literalmente) en el intento.