
Para terminar nos acercamos a una de las capitales en apariencia más serias pero que hace muchos esfuerzos por apoyar a la comunidad gay. Mayo es el mes en el que tradicionalmente se llevan a cabo todas las actividades del Orgullo.
Aunque el 75 por ciento de los más de diez millones de belgas es nominalmente católico, este país ha ido dejando atrás sus tradiciones más conservadoras y lleva bastantes años trabajando -aunque no tan rápido como sería ideal- por garantizar el respeto a la diversidad humana.