
Wilson Oliver abandonó su meteórica carrera en el mundo del fútbol por no poder continuar en la marginación y discriminación personal en la que se sentía inmerso.
Se trata del primer caso de un futbolista que hace pública su homosexualidad.
El ex-futbolista denuncia "el ambiente hostil y poco propicio para hacer pública libremente la propia sexualidad en el mundo del fútbol". Y asegura que algunos futbolistas optan por casarse, para así desviar cualquier tipo de atención sobre su doble vida.