
Con los discos "Bad" y "Dangerous" Michael Jackson consiguió de nuevo un gran éxito a nivel mundial. Sin embargo, para sorpresa de muchos, Michael fue cambiando progresivamente el color de su piel. Además, empezó a mostrarse en público con una mascarilla en la cara. Sus detractores decían que se había operado en repetidas ocasiones; sus fans, que sufría una extraña enfermedad llamada vitíligo.