
España une su voto a los de países como Egipto, Irán, Sudán, Zimbawe o Quatar para vetar el ingreso de un grupo gay en una organización de Naciones Unidas.
Rechazo de la pedofilia
Los enemigos de la ILGA se escudaron en sus dudas respecto a la postura de la organización homosexual con relación a la pedofilia. De esta manera hicieron caso omiso de los objetivos fundamentales de la asociación que son los de trabajar por la igualdad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, lo que “de ninguna manera implica el apoyo a la abolición de los principios de mayoría de edad sexual” según declaran desde la ILGA.
Para demostrarlo la organización expulsó en 1994, por mayoría abrumadora, tres organizaciones de pedófilos, e incorporó a sus estatutos la Convención sobre los Derechos del Niño, un instrumento que condena cualquier forma de práctica criminal contra los menores. "La ILGA, de manera categórica, no promueve ni busca la legalización de la pedofilia o ninguna de las formas del abuso sexual a menores" destacó una resolución de su conferencia anual.
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